Desde el 24 de julio de 2026, las exportaciones colombianas hacia Estados Unidos que no estén expresamente excluidas pagan un arancel adicional del 12,5 por ciento bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. La noticia se contó, casi en bloque, como una mala noticia. Y no es que sea buena. Pero después de leer el aviso final línea por línea, la conclusión es distinta a la del titular: esta medida deja más puertas abiertas de las que cierra, y varias de ellas tienen fecha de vencimiento.
El 60 por ciento de la canasta no paga el arancel
Café, petróleo, oro y otros metales preciosos quedaron expresamente exentos, por tratarse de materias primas cuya oferta doméstica estadounidense sería insuficiente si se gravaran. El café colombiano, que superó los 5.500 millones de dólares en exportaciones durante 2025, entra sin recargo alguno.
Pero la lista de exclusiones es bastante más larga que ese titular. Los anexos excluyen categorías completas que pesan en la canasta colombiana: frutas tropicales, hortalizas y especias, con banano, cacao, mango, piña, papaya, vainilla y canela entre ellas; petróleo, gas y carbón; y un conjunto amplio de químicos, minerales y metales. Solo la Parte A del Anexo II recoge 2.120 códigos arancelarios.
Analdex calcula que alrededor de una tercera parte del total exportado queda efectivamente expuesta. AmCham Colombia estima cerca de una quinta parte. Entre esas dos cifras está el tamaño real del problema, y es un problema acotado, no sistémico.
Antes de rediseñar la estrategia, revise la subpartida
El aviso final es un documento de 431 páginas. El Anexo II contiene quince listas de exclusiones, identificadas de la Parte A a la Parte O. La Parte A aplica a las 60 economías investigadas; las Partes B a O son específicas por economía. Y hay un matiz técnico que cambia el resultado: no todos los códigos quedan exentos según se declaren, de modo que la clasificación arancelaria determina si una operación paga o no paga.
La diferencia entre estar dentro o fuera de una lista de exclusión vale doce puntos y medio. Ningún ajuste de precio que se negocie con un comprador va a valer eso.
Es un ejercicio de dos horas con el agente de aduanas. En varios casos que hemos revisado, la respuesta fue que la mercancía nunca estuvo gravada.
La ventaja que Brasil, Vietnam y China no tienen
Colombia mantiene vigente desde 2012 un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos que reduce a cero el arancel de nación más favorecida sobre la gran mayoría de las líneas del comercio bilateral. Brasil, Vietnam, China e India no cuentan con ese instrumento.
El 12,5 por ciento se suma al arancel aplicable a cada mercancía. En el caso colombiano, esa suma se hace sobre una base de cero o casi cero. En el brasileño o vietnamita, el mismo porcentaje se apila sobre un arancel general considerablemente más alto. El resultado es que, en categorías donde compiten de frente, el costo total de entrada de un producto colombiano sigue siendo inferior. Es una ventaja concreta, defendible en una mesa de negociación, y que hoy muy pocos exportadores están poniendo sobre la mesa.
Los dos bloques arancelarios
Economías con prohibición vigente, régimen parcial efectivo o compromiso mediante un Acuerdo de Comercio Recíproco.
- México
- Canadá
- Ecuador
- Guatemala
- Honduras
- El Salvador
- Argentina
- India
- Indonesia
- Jordania
- Malasia
- Pakistán
- Sri Lanka
- Bangladesh
- Camboya
- Reino Unido
Economías sin prohibición reglamentada ni compromiso equivalente al 23 de julio de 2026.
- Colombia
- Brasil
- Chile
- Perú
- Costa Rica
- Rep. Dominicana
- Uruguay
- China
- Vietnam
- Corea del Sur
- Suiza
Contra todas las economías de la columna derecha, la posición relativa de Colombia no se deterioró un solo punto. Frente a China y Vietnam mejoró, porque Colombia suma el recargo sobre una base cero gracias al TLC. Entre el 5 de junio y el 23 de julio de 2026, seis países pasaron de una columna a la otra.
La brecha es regulatoria, y por eso se cierra rápido
Washington no está afirmando que las exportaciones colombianas se produzcan con trabajo forzoso. Lo que evaluó fue si cada economía prohíbe y controla efectivamente el ingreso de mercancías elaboradas bajo esas condiciones desde terceros mercados. Es una brecha normativa, no una sanción comercial ni geopolítica.
El mecanismo se llama ART, por Agreement on Reciprocal Trade. No es un tratado de libre comercio: es un compromiso bilateral mediante el cual un país se obliga formalmente ante Estados Unidos a imponer y aplicar la prohibición. Lo decisivo es que no exige que la prohibición ya esté vigente. Basta un compromiso concreto y verificable. Camboya, Guatemala, Honduras, India, Sri Lanka y Trinidad y Tobago cambiaron de bloque en siete semanas.
Dónde poner el foco mientras tanto
El riesgo real se concentra en flores, confecciones, preparaciones alimenticias y ciertas manufacturas. Cerca del 78 por ciento de la flor colombiana va a Estados Unidos, y el sector pagaría alrededor de 250 millones de dólares al año por el nuevo gravamen. Ecuador y los Países Bajos, competidores directos en flor cortada, quedaron dos puntos y medio por debajo.
| Sector | Exposición a EE. UU. | Situación arancelaria |
|---|---|---|
| Café verde | ~40 % de exportaciones a EE. UU. | Exento |
| Petróleo, oro y metales preciosos | ~60 % del valor exportado combinado | Exento |
| Flores | 78 % a 81 % de exportaciones del sector | 12,5 % (Ecuador y P. Bajos: 10 %) |
| Preparaciones alimenticias | ~38 % de dependencia | 12,5 % |
| Confecciones | ~29 % de dependencia | 12,5 % |
| Manufacturas de plástico | ~15,5 % de exportaciones a EE. UU. | 12,5 % |
Fuentes: USTR, Analdex, Asocolflores y AmCham Colombia. Cifras de referencia a julio de 2026.
El peso fuerte: el otro lado de la moneda
Con la TRM del 31 de julio de 2026 en 3.144,14 pesos, Colombia registra una de las mayores revaluaciones del siglo, cerca del 30 por ciento en doce meses, la más fuerte entre monedas emergentes. Bancolombia estima el valor de equilibrio entre 3.500 y 3.878 pesos y proyecta una corrección gradual hacia un rango de 3.600 a 3.800 en los próximos doce meses.
Esa proyección es, precisamente, la que convierte la coyuntura en oportunidad. Un peso fuerte castiga el ingreso del exportador, pero abarata cada dólar de insumo, maquinaria o bien de capital que se importe para producir bienes exportables.
Y hay dos instrumentos diseñados para capturar ese beneficio. El Plan Vallejo permite importar materias primas, insumos y bienes de capital con exención de arancel e IVA cuando el bien final se destina a la exportación, con plazos de hasta 36 meses para el sector agrícola y de flores. Las zonas francas atacan el flujo de caja: los bienes extranjeros no pagan arancel ni IVA mientras permanezcan dentro, y la renta de exportación tributa a una tarifa única del 20 por ciento. Colombia cuenta con más de 110 zonas francas operando en más de 20 departamentos.
Tres jugadas, en este orden
Uno. Aprovechar el peso fuerte para importar bienes de capital y materias primas bajo Plan Vallejo o régimen franco. La ventana tiene fecha de vencimiento y el mercado ya la puso: 2027.
Dos. Usar la zona franca como plataforma de transformación para diferir tributos y aliviar el flujo de caja, que es donde el arancel golpea primero al exportador mediano.
Tres. Reposicionar el argumento comercial. No competir por precio contra el arancel, sino por costo total de acceso, tiempo de tránsito y flexibilidad de volumen, que son las tres variables donde Colombia gana.
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Versión ampliada en PDF, con el detalle de los anexos, la comparación cambiaria regional y las condiciones de acceso a Plan Vallejo y zonas francas.
Fuentes: aviso final de acción de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, expedientes USTR 2026 0265 y USTR 2026 0266 (23 de julio de 2026), Anexos I y II; Analdex; AmCham Colombia; Asocolflores; Banco de la República (3 y 31 de julio de 2026); Bloomberg; Bancolombia; BBVA Research; Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.